Epígrafes

No sé si tenga sentido hablar de epígrafes en un blog pero me sumo al carrito de las secciones e inauguro la primera de esta bitácora. Citar me parece un modo sencillo de escribir algo cada día: así de fácil. No tengo otra razón.Por lo mismo y porque se me da la gana no limito la extensión de cada cita. Venga la primera:
para hacerse ver convocó a la giornata del perdono y divulgó el documento “Memoria y reconciliación, la Iglesia y las culpas del pasado” haciéndole al cuento de que iba a pedir perdón por los crímenes de la Iglesia, pero no, por lo que pidió perdón este embaucador nato fue por los crímenes de los católicos, lo cual es una cosa muy distinta. Crímenes de los católicos son, por ejemplo, los 27 mil asesinatos que cometen cada año los católicos colombianos. Y crímenes de la Iglesia son, por ejemplo, las campañas militares asesinas contra los árabes de Jerusalén en la Edad Media conocidas como las Cruzadas; o la destrucción de las civilizaciones precolombinas en la evangelización de los indios americanos por la fuerza; o la quema por la Santa Inquisición de incontables inocentes con las acusaciones de brujería o de herejía. Quemar a un ser vivo (humano o no) no tiene perdón del cielo. Si Dios calla ante este acto monstruoso, una de dos: o no existe, o es el Ser Más Malvado.
Fernando Vallejo. Obituario de Karol Wojtyla
Nunca he leído a Vallejo. Sólo he visto un documental sobre él de nombre Desazón Suprema, dirijido por su compatriota Luis Ospina.
¿Cuál es la recomendación para un primer acercamiento?
Saludos.
Por cierto, entré al blog de Generación Y y me atrapó.
La lectura obligada, creo, es La Vírgen de los sicarios. Te regreso la pregunta: ¿Dónde consigo el documental de Ospina?
Como siempre, un gusto saber de usted, señor Esquizzo.
De Generación Y: Bienvenido al club.